Epílogo · Epílogo
Alfredo González Díez · Alegres Soldados
Texto cotejado con el original. Las notas editoriales se conservan; no constituye una verificación histórica.
Hoja 1
EPÍLOGO
El humor y desenfado de estos cuadernos de campaña no restan un ápice a la gravedad inherente a todo conflicto bélico y a la tragedia que acompañó a sus protagonistas y familiares de ambos bandos, por no hablar de la población civil a la postre también sufridora de situaciones bien dramáticas.
Transcrita ya la lírica de las músicas entonadas por los soldados y terminada la plasmación de mis memorias en el frente tengo el deber moral de reseñar a los oficiales que tan dignamente dirigieron mi Compañía superando los desafíos de la contienda, sin descartar nunca la entrega de la propia vida.
Así pues, siempre a sus órdenes y pidiendo perdón por los errores que cometa en las notas biográficas, apunto los nombres de los Capitanes que mandaron la Compañía 1ª – I – 262, de la DEV, durante el período julio 1941 a noviembre 1943:
Don Sergio Gómez Alba y Maestro.
Licenciado en Químicas. Profesor en Pamplona en 1936. Número uno de la Academia de Transformación de Oficiales 1941. Diplomado de Estado Mayor. Profesor de la Escuela Superior del Ejército de Tierra. Jefe Superior de Policía de Barcelona. Escritor. General en la Reserva.
Don Ángel Hernández Doncel.
Relevó al anterior Capitán, en el mando de la Compañía, durante el verano de 1942. Cayó muerto el día diez de febrero de 1943 en la Batalla de Krasnyj Bor, ya como Ayudante del Coronel del Regimiento 262. Sus restos fueron recuperados y depositados en España en el 2007.
Hoja 2
Don Enrique Losada Cabrera.
Toma el mando del Capitán Hernández y muere, también, el diez de febrero de 1943. El fallecimiento tuvo lugar al inicio de la Batalla de Krasnyj Bor, en misión de sacrificio encabezando la Compañía 1ª – I – 262. Esta agrupación militar resultó aniquilada por el previsto ataque frontal de la «Operación Raduga» (Arco Iris) del Krasnyj Arma Soviética.
Don Ángel Muñoz Muñoz.
Se hizo cargo, en marzo de 1943, de los restos de la 1ª – I – 262, consistentes en unos supervivientes desperdigados. Mandó la Compañía hasta la disolución de la DEV en noviembre del mismo 1943 y posterior repatriación, según se deja relatado en el capítulo I.